El crecimiento de la información y el poder que se genera la posesión, control y administración ha propiciado el diseño y construcción de lo que se podría denominar “Gigantes Cajas Fuertes Informáticas”. Un intento de penetrar sus sistemas altamente tecnificados de seguridad se convertiría en una verdadera “Misión Imposible”, que superaría la ficción de los casos del agente Ethan Hunt, personificado por Tom Cruise.
Varios de estos bunkers, con blindaje virtual y físico, han sido instalados en México y ya son cientos de empresas mexicanas y extranjeras las que se han convencido de que el almacenar la información en instalaciones propias y operar y administrar sistemas informáticos, además de ser mas caro y distraer recursos del negocio central equivale a guardar el dinero en el colchón.
Uno de tales centros de alta seguridad de datos pertenece a la firma Diveo, cuyo director general, Rolando Garay, informó que su construcción en México requirió de inversiones por 50 millones de dólares. Para llegar hasta su control central es necesario superar sistemas de reconocimiento de iris de ojo, de huellas dactilares y calor personal; decenas de cámaras conectadas a un circuito cerrado vigilan puertas pasillos, oficinas y estacionamientos.
Los sistemas informáticos anti-intrusos conforman un arsenal contra hackers y crackers. Desde Diveo se operan y administran los sistemas informáticos de alrededor de 300 empresas. Mediante el modelo de outsourcing, hay empresarios mexicanos que han determinado en este nuevo negocio, que consiste en poner en manos de terceros la operación y administración de los sistemas informáticos de una compañía, ya sea con equipos propios o en renta, o bien con centros de datos remotos como respaldos.
Las operaciones que se realizan en México son respaldadas por sistemas alternos o espejos ubicados en Brasil y Colombia.
El centro de datos de Diveo se construyó en Interlomas por considerarse que es uno de los sitios con menor vulnerabilidad a los sismos, aunque la construcción esta diseñada para resistir terremotos.
Se trata de uno de los pocos edificios inteligentes que existen en el país, y desde ahí se operan y administran los sistemas de empresas globales, además que sirve como sistema informático alterno de muchas firmas. La custodia física de los bienes tangibles está a cargo de personal altamente especializado, ubicado en sitios estratégicos del inmueble; circuito cerrado de televisión en puertas pasillos, estacionamientos, oficinas, escaleras, elevadores, cuartos de control.
El control de acceso, desde la puerta principal, está vigilada por guardias físicos y virtuales. El ingreso de una persona activa detectores de metales, gases, explosivos, entre otros, dentro de una especie de cámara de cristal blindada. El sujeto al ser revisado tiene que pasar dos puertas antes de tener a la recepción. Entre el personal de Diveo no hay una sola persona que pueda tener acceso a todas las áreas. Quienes ingresan a las zonas donde se encuentran los centros de control y de equipo de cómputo crítico tienen que confirmar la autorización y su identidad mediante sistemas de reconocimiento de iris de los ojos.
Una vez que se ha confirmado que se trata de una persona autorizada, tal proceso sólo permite pasar un primer filtro para colocarse dentro de una nueva caja de cristal, en la que queda detenido y en la que hay un sistema de identificación de huellas y del calor de la mano; sólo entonces puede tener acceso. Sin embargo antes de llegar hasta los equipos es necesario superar todo un laberinto, con puertas blindadas y nuevos sistemas de identificación. Dado que una de las herramientas más importantes para el manejo de la información es el Internet, junto con los sistemas de comunicación, una de las garantías de mayor importancia que Diveo debe de dar a sus clientes es que las puertas virtuales no puedan ser cruzadas por hackers y crackers, con intención de robar o dañar los sistemas o la información de las diferentes empresas que contratan los servicios.
Continuidad, seguridad y confidencialidad son tres elementos que se deben garantizar, por lo que la empresa cuenta con sistemas de generación propia de energía, que se activan cuando hay fallas en el sistema de aprovisionamiento público. En caso de corte o falla en el suministro público, tales equipos pueden generar hasta dos semanas continuas de electricidad en caso de que la capacidad de Diveo estuviera al 100 por ciento.
Actualmente la empresa tiene una capacidad ocupada de 45 por ciento, lo cuál significa que puede generar hasta cuatro semanas de energía, para que las 300 firmas en las que se operan y administran sus sistemas informáticos se presenten falta alguna en la comunidad de sus operaciones.